Fashion | Sabemos muy bien que la constante necesidad de sentirse a la moda contribuye a la altísima demanda de ropa y nuevos accesorios. La industria textil afecta enormemente a la contaminación mundial, empezando por la producción y terminando por nosotros como consumidores.

Piensa que de 100 prendas producidas, 85 terminan en los vertederos y de éstas sólo el 1% se recicla!

Todo ello no sólo es causa de contaminación, sino también de problemas éticos vinculados a la explotación de la mano de obra. En muchos países (en los que existe la mayor concentración de producción de prendas de vestir del mundo) no se respetan los derechos básicos de los trabajadores, como la seguridad, la remuneración y la salud.

 

Fashion Brand | Guido Vera

 

Fashion Brand | Urban Rains

Pero la industria de la moda está en constante evolución. Muchas empresas están llevando a cabo una serie de acciones que promueven la cooperación dentro de la cadena de producción para salvaguardar nuestro planeta con el fin de superar la idea de la moda "desechable".

¿Qué tiene que ver todo esto con slow fashion?

El término slow fashion es un neologismo creado por Kate Fletcher en 2007.

Es un modelo de producción textil sostenible, basado en la calidad y la ética, nacido para contrarrestar la moda rápida (pero no sólo) y la contaminación debido al procesamiento y la elección de tejidos no eco-sostenibles.

 

Fashion Brand | Eñaut

Para incorporar esta visón en un modelo de negocio, hay que ser consciente de la necesidad de un cambio en el sistema tradicional y una mayor transparencia en el ciclo de negocio.

Su filosofía difiere de la de la industria actual porque no "corre detrás" de la creciente demanda, sino que se centra en desarrollar menos colecciones con el objetivo de crear menos prendas y modelos "Ever-green".

 

 

Editado por Domenico di Rosa